lunes, 21 de julio de 2014

ASTROLOGÍA 2014: SUPERVISIÓN DE CARTAS


NÚCLEOS / LUZ Y SOMBRA: UNA REVISIÓN INDISPENSABLE

MÓDULOS MENSUALES
Coordina: Olga Weyne
info.redlunavenus@gmail.com

Miércoles de 19 a 21 hs.
Zona: Botánico:
Arancel: $450
.........

INCLUYE
Complemento semanal on-line (audio de las reuniones y material) 
Y actividades prácticas (vía mail o dropbox)

TEMARIO
CÓMO ABORDAR LA CARTA DESDE UNA LECTURA SISTÉMICA, GLOBAL, NO FRAGMENTARIA.

CRITERIOS PARA ARMAR "NÚCLEOS", ZONAS, ÁREAS COMPENSATORIAS DENTRO DE LA CIRCULACIÓN GENERAL DE LA CARTA.

DISTINCIÓN DE NIVELES: ENERGÉTICO, PSICOLOGICO (INDIVIDUAL Y COLECTIVO: ARQUETIPOS), FÁCTICO.

CIRCULACIÓN DE ESTAS ZONAS SEGÚN EL CRITERIO JUNGIANO DE "LUZ Y SOMBRA"

(Con cartas aportadas por los asistentes).

Inscripción: escribir a info.redlunavenus@gmail.com
Cupo reducido por cuestiones de espacio

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ESTE MÓDULO FORMA PARTE DEL PROGRAMA DE
Red LunaVenus- Ciclo 2014
(Astrolobum: Programa didáctico-astrológico).

Coordinación general: Olga Weyne 
Coordinan sus respectivos grupos y/o co-coordinan en equipo algunos de ellos:
 Carlota Heidecker- Carolina Aguayo- Sonia Mernik

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LOS RESTANTES CURSOS YA ESTÁN INICIADOS

PERO PERIÓDICAMENTE SE ABREN A NUEVOS INSCRIPTOS, 
AL FINALIZAR CADA MÓDULO.
Para ver temarios, hacer clik aquí

CAMELOT y AVALON: segundo ciclo, 2014

REDES-EN-RED...


TE INVITAMOS

Mes a mes, entre varones y mujeres, propiciamos que el mito del Rey Arturo y de Morgana, la corte de Camelot y el reino de Avalon, se hagan presentes a través de nuestros juegos rituales.

El domingo 10 de agosto 15 a 19 hs. 

En "Sinapsis": Venezuela y Bdo. de Irigoyen

informes e inscripción:


En estos juegos rituales invocamos relatos lejanos, de la Era de Piscis, en los que perviven arquetipos fundantes de la cultura occidental. En pleno arranque de la Era de Acuario, estos relatos míticos nos siguen acosando con sus limitaciones, confundiendo, despotenciando ... y es porque no los conocemos. Porque ni nos damos cuenta cómo y cuándo "somos jugados" por ellos.

Te invitamos a convocar (para limpiarlos poco a poco) esos mitos arcaicos del desencuentro que, desde la lejana Edad Media, todavía nos hechizan a varones y mujeres ... Que todavía nos alejan del encuentro profundo.



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sábado, 12 de julio de 2014

LUNA LLENA DE CAPRICORNIO EN EL MES DE CÁNCER

Momento exacto de la Luna Llena:
el sábado 12 de julio a las 8:26 AM en Buenos Aires
(11: 26 GMT), a 20:03 de Capricornio

EL REGRESO AL HOGAR DE LA LUZ 


Esta es la nota central en Cáncer y los momentos de la Luna llena en Capricornio son los más propicios para sintetizar la cualidad y el propósito profundo del signo. Esto ocurre durante todos los plenilunios, puesto que la conciencia recibe de pleno la información del signo opuesto, lo que no siempre implica un impacto emocional equilibrante. Las meditaciones durante estas fases atienden a la necesidad de lograr un equilibrio interno, para hacer tolerable esa apertura. La Luna en Capricornio puede proporcionar una vibración de estabilidad y un eje de autosostén emocional, para así recibir el impacto profundo de la vibración canceriana, sin reducirla a sus mínimos o detrimentos (la sensación de vulnerabilidad, carencia o necesidad extrema de protección). Por el contrario, nos permite recibir las notas centrales y profundas de esta fase cardinal del Zodíaco.
Volvamos entonces al subtítulo: ¿qué implica el regreso al Hogar de la Luz?

En principio implica la construcción de ese hogar, y para construir semejante hogar se necesitan los mejores materiales. Estos fueron presentados en las tres Lunas llenas de los meses previos, y son: la sustancia misma de la Voluntad (Aries), el Amor (Tauro), la Inteligencia (Géminis), y la fusión de estas tres energías en Buena Voluntad.

La morada que podemos construir en Cáncer está compuesta por los "vehículos que constituyen los cuerpos inferior y superior del ser humano”. Cada cuerpo pone a la Chispa -ese recordatorio del fuego cósmico en nosotros- en contacto con el plano vital correspondiente. De acuerdo al sendero que nos propone la astrología
esotérica, cada cuerpo tiene siete sentidos que relacionan al hombre con siete formas de la materia o sustancia, en el plano correspondiente. A través de estos sentidos, los humanos recibimos información e introducimos cambios en el mismo plano. Estos cambios difieren cuando tomamos contacto con planos cada vez más incluyentes, en el sentido de que podemos imponer en ellos la armonía que sentimos en el núcleo de nuestra esencia.

Cada cuerpo o nivel de la materia, es una casa que pone al hombre en contacto con el plano por el cual es construido. El primer cuerpo es el cimiento, y luego siguen los pisos superiores. A la Chispa cósmica le insumió millones de años construir los cuerpos físico, astral y mental. Solemos asombrarnos al constatar cuán recientemente se perfeccionó la construcción del cuerpo físico.

Los otros cuerpos aún no están construidos. Podría decirse que sólo un 30 % de la humanidad construyó su cuerpo emocional, y que sólo un 10 % aprendió a usarlo más o menos equilibradamente. Siguiendo con la misma estimación, quizá sólo un 15% de la humanidad construyó su cuerpo mental y puede usarlo, así como uno en un millón construyó su cuerpo intuitivo y sólo uno en un billón hizo lo propio con sus cuerpos átmico, monádico y adi
. He aquí por qué esos reinos superiores, los ámbitos más incluyentes y amplios, no existen para nuestra percepción y los “seres avanzados” (así los nombra el esoterismo de la Era de Piscis) quizá nos observan como existiendo aún en nuestra etapa animal de evolución, atados al terror de la muerte, apegados al dinero, generando guerras por odio, celos, terror...

LOS TRABAJOS DE HÉRCULES: LA CAZA DE LA CIERVA SAGRADA
Cuando el Sol entra en Cáncer podemos, por lo tanto, empezar a pensar más seriamente en construir nuestra casa. ¿Qué función cumplirá? En principio, nos protegerá de todo género de ataques y nos dará seguridad. Pero una vez construida será una especie de templo intuitivo y éste nos guiará con su luz cuando forzosamente tengamos que seguir nuestro camino, en pos de la continuidad de la conciencia. 
En “Los trabajos de Hércules”, Alice Bailey nos propone analizar el cuarto trabajo: “La captura de la cierva”, en relación con el signo de Cáncer. Hércules debe capturar a ese animalito y cuando lo persigue, se lo disputan las dos caras de una misma diosa (Artemisa / Diana) la primera representando la Luna como gobernante de las formas vivas, y la segunda como la cazadora de los cielos, protectora del gran cazador: el intelecto humano. 

Pero la pequeña cierva termina en brazos de Hércules, depositada en el templo de Apolo, quien representa la intuición y quien finalmente se queda con la ofrenda. Nos dice Alice Bailey que frecuentemente se olvida algo, en lo relativo a la naturaleza de lo humano: que sus diversos aspectos son fases de una misma realidad. Y que de esta manera, las palabras instinto, intelecto e intuición no son sino aspectos diversos del conocimiento, y de la respuesta al medio y al mundo en el cual se encuentra lo humano. El instinto es la conciencia de la forma y de la vida celular, el modo de conocimiento de la forma. Por eso Artemisa reclama la cierva sagrada, porque para ella el instinto es tan divino como otras cualidades que nosotros solemos considerar como más estrictamente humanas.

Pero el hombre es también un ser humano y como tal, racional. Posee eso que llamamos mente, esa facultad de percepción y de respuesta intelectual que lo diferencia del animal. Sin embargo, aunque el intelecto le abre un nuevo campo de conocimiento, no deja de ser una extensión de su instrumento básico de respuesta ante el mundo: el instinto. Por eso Diana también reclamaba al cervatillo, porque para ella simboliza el intelecto, siendo el hombre (a través de su mente) el gran cazador.

Pero la cierva tenía otra y más elusiva forma, y es ésta la que buscaba Hércules. Fue Apolo, el dios Sol, quien reconoció en la cierva esa forma, la intuición profunda, esa extensión de la conciencia, ese altamente desarrollado sentido del conocimiento que da nueva visión, nuevos campos de contacto y abre un nuevo mundo del ser.

El trabajo de Hércules, sin embargo, no concluyó con la depositación del animalito en el templo, porque los tres dioses siguieron y seguirán disputando acerca de si la cierva es más instinto que intelecto, o más intelecto que intuición. Esta batalla continuará y se repetirá una y otra vez, hasta que tenga lugar (en lo humano) la transmutación de las tres cualidades en una misma, sutil y más abarcadora forma.

DESDE LA PEQUEÑA MORADA HASTA LA GRAN CASA (UN VIAJE REITERADO)
Esta continua apertura nos llevará a construir posteriores casas iluminadas, una tras otra (hay quienes sostienen que esto se construye “una vida tras otra”). En realidad, estas casas son los cuerpos etéricos, astral y mental superior, y en ellos la vida deberá aumentar progresivamente, hasta que el hombre aprenda a construir casas que aún no tiene (por ejemplo, el cuerpo intuitivo...).

Por eso hablamos del Hogar, como del ámbito donde brilla la luz hacia la que nos conduce el sendero. 

Todos los seres humanos que lograron construir sus casas iluminadas, las ofrecieron luego como rocas para construir una Casa mayor... Se suele hablar de Shamballa como de la Roca Sagrada con la que se construirá la gran Casa Iluminada del sistema solar.

Este es el proceso que comienza en el signo de Cáncer.
Nuestra Casa iluminada brilla, a medida que vamos girando en la rueda del Zodíaco, expandiendo y enriqueciendo nuestra conciencia. Para ello, cada signo zodiacal ofrece un matiz o voltaje diferente.

EL ZODÍACO COMO FORMA SUTIL (COMO "MORADA ILUMINADA") PARA EL VIAJE DE LA CONCIENCIA
En Cáncer, cuando la forma que van asumiendo nuestras meditaciones se empieza a hacer visible, podemos enumerar los matices que cada signo ofrece a las mismas:

. En Aries (visto a partir de Cáncer): nos conectamos con la conciencia subjetiva latente (en lo humano y en cualquier forma viva) percibiéndola como una simiente de luz. Durante este mes lunar meditamos sobre ¿qué es esa semilla de conciencia, qué es la conciencia misma, seré yo un “ser consciente”? Y además... ¿podré ver la semilla de la conciencia en cada forma, y si es así, cuál será el efecto de esto en mi vida?

. En Tauro (visto a partir de Cáncer): nos conectamos con la conciencia del sendero, la distancia entre una persona y aquello a lo que tiende su ser profundo, o sea, entre el pequeño yo y el Sí-Mismo. Meditamos sobre la unidad.
Cualquier otro sendero que no conduzca a la sobrevivencia, a la alegría y a la creatividad, no es un sendero sino un laberinto.
Si no hay sendero que conduzca a la unidad, no hay posibilidad de sobrevivencia ni de existencia. Y ésta es un estado siempre creciente de conciencia y un proceso de desarrollo continuo.
La alegría extática de Tauro, que nos devuelve esta meditación mensual, es la constatación de la unidad y la evidencia de que las cárceles separativas son hechizos de la mente humana (los velos de Maia) que, confundiendo nuestra percepción, nos quitan la alegría de ese estado unitivo.

. En Géminis (visto a partir de Cáncer): nos conectamos con la conciencia de la dualidad. Acá podemos meditar sobre ¿en qué dirección ir, hacia la luz o hacia la oscuridad? ¿Con qué sendero colaborar, con el del servicio o con el de la demanda infantil? ¿Ayudaré o pediré ayuda?
La conciencia de la dualidad nos hace conocer que hay un sendero doble y que tenemos que tomar una decisión. Pero por sobre todas las cosas, en Géminis podemos decidir cruzar un puente que antes no hubiéramos imaginado que existiera... Un puente que une y sintetiza lo que, desde nuestro anterior estado de conciencia, sería impracticable unir o sintetizar. Por ejemplo, el Amor (la sensibilidad, la protección, la empatía) con la Inteligencia (la lucidez, la objetividad, la decisión para seguir nuestro mapa de ruta).

. En Cáncer (visto a partir de Cáncer): nos conectamos con la conciencia de la forma a la que pertenecemos, en nuestro caso, la humanidad. Acá podemos meditar sobre ¿cómo desarrollar una conciencia de empatía con todos mis semejantes?
El desarrollo de la comprensión de cada individuo humano, de la unidad que existe entre él y toda la humanidad, es lo único que está cambiando la faz del mundo. Y es lo único que podrá disminuir el dolor en este planeta.

Y así con los sucesivos signos...

EL VIAJERO QUE RETORNA. EL REGRESO A LA FUENTE
En lo humano, Cáncer se relaciona con la personalidad y también con el Alma de la especie. Quienes todavía estén trabajando mucho sobre la personalidad, usarán la energía canceriana para fortalecer su instinto de conservación. Los que hayan recorrido un poco más el camino de la ampliación de la percepción, la usarán para construir grandes formas de pensamiento que sirvan para la protección del sendero de lo humano. Una de esas grandes formas es la astrología como lenguaje sagrado.

El propósito de una meditación en el mes de Cáncer será entonces construir nuestra casa iluminada como ámbito de protección y de contacto, para que a su tiempo se convierta en un instrumento de servicio para la red.
La Chispa en nosotros anhela el regreso a la fuente, pero en el sendero hay formas oscuras y tortuosas que procuran estorbar y destruir los vehículos, para retrasar el retorno. Cada vez que en lo humano encarna ese viajero que retorna, aparece por un lado un luchador especial, y por el otro ese afuera oscuro (que como sabemos, simboliza la propia sombra del viajero) encuentra modos cada vez más sutiles para destruirlo o esclavizarlo. Así quedan demoradas y a veces estancadas millones de almas, en el camino de retorno. He aquí por qué el peregrino necesita armas cada vez más fuertes, cuerpos cada vez más vigorosos y una mayor protección.


En todo el planeta hay muchos peregrinos comprometidos con el camino del regreso, pero suelen estar dispersos y desorganizados. Y muchas veces incluso se perjudican mutuamente. Esto ocurre porque, al vibrar con energías amorosas y de confianza y generosidad, suelen estar muy abiertos; pero si al mismo tiempo no han cultivado debidamente la lucidez, a veces dejan entrar a su casa formas oscuras, encarnadas en personas que sólo aportan boicot y destrucción (en las que ellos proyectan, obviamente, sus propios miedos y boicots).

La luz que brilla en el plano intuitivo, atrae a los seres humanos y los insta a construir su casa de luz. ¿Cómo construimos nuestra casa iluminada? Mediante nuestras acciones, reacciones emocionales, pensamientos, visiones, palabras y empeño en procura de servir a la red y de perfeccionarnos. 

Las energías de Cáncer ayudan a construir esta morada, con la sustancia distribuida en la anterior Luna Llena de Géminis.


Tras cada meditación de Luna Llena, es de gran ayuda conectarnos con esta hermosa y universal invocación:

Los hijos de los hombres son uno solo y yo soy uno solo con ellos.
Busco amar, no odiar...
Busco servir, no exigir debido servicio...
Busco curar, no herir...
Que el dolor aporte debida recompensa de luz y amor
Que el alma controle a la forma externa, y a la vida y a todos los acontecimientos
Y revele el amor
Que subyace en los sucesos del tiempo.
Que lleguen la visión y la intuición
Que se revele el futuro
Que aparezca la unión y desaparezcan las divisiones externas
Que prevalezca el amor
Que todos los hombres amen...
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Fuentes:
“Sinfonía del Zodíaco”, de Torkom Saraydarian., Bs.As., Kier, 1986
"Astrología Esotérica", de Alice Bailey (Tratado sobre los Siete Rayos, tomo III), Bs. As., 
Fundación Lucis, 1996.
“Los Trabajos de Hércules”, de Alice Bailey, Madrid, Luis Cárcamo ed.,1983
“Astrología y Mandala: el Zodíaco como pulso e impregnación”, de Olga Weyne, Bs.As., Red LunaVenus, 2007

jueves, 12 de junio de 2014

LUNA LLENA SAGITARIANA, EN EL MES DE GÉMINIS

Fecha y horario exactos en que se hará la Luna Llena: 
VIERNES 13 de junio 2014 a las 1:13 AM (04:13 GMT), a 22:06 de Sagitario



EN EL MES DE LOS CRUCES DE PUENTES



Géminis o la recuperación de los puentes
En Aries arrancamos con una energía de explosión e irradiación, con un máximo de luz. 

En Tauro pasamos –hablando desde el contexto de la física- a la desaceleración y a la 
acumulación por necesidad de conservación de la energía y, como vimos, en esa segunda 
fase apareció la masa. 
Dicho en otros términos, en Aries el universo se manifestó como energía pura y en Tauro 
como materia prima, o sea que las fases iniciales del Zodíaco nos mostraron los dos grandes 
vectores de fuerza del universo: la expansión y la contracción, la exhalación y la inhalación.

A Géminis, el tercer momento del Zodíaco, le corresponde la constatación de esta “respiración cósmica”. 
Con Géminis tocamos la relación propiamente dicha.

Estamos en el Puente como Meditación Cósmica.
Sobre lo que puede UNIR o SEPARAR las dos orillas de nuestra psique...

LA LUNA EN SAGITARIO, SU ÁNGULO OPUESTO COMPLEMENTARIO,
PUEDE PERMITIRNOS ILUMINAR ZONAS OSCURAS Y TEMIDAS
DE NUESTROS TALENTOS HUMANOS MÁS REPRESENTATIVOS:
LA MENTE, LA PALABRA, LOS VÍNCULOS QUE ESTABLECEMOS COMO RESULTADO 
DE NUESTRA CAPACIDAD DE DISTINGUIR, DE VER Y EVALUAR LAS DIFERENCIAS, 
DE LIGAR LOS OPUESTOS Y SINTETIZARLOS EN CONTEXTOS DE MAYOR INCLUSIÓN.
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UNA REFLEXIÓN DEL MAESTRO TIBETANO
Lo hemos extraido del texto de Saraydarian (*) uno de sus seguidores. Observemos que fue 
escrito en las primeras décadas del siglo pasado (época en que Alice Bailey comunicó el 
mensaje del Maestro Tibetano) 
 ... ¡parecen frases extraídas de los diarios de la semana!.
“Los hombres son bombardeados diariamente con literatura pesimista proveniente de fuentes 
tenebrosas que envenenan a la humanidad [es obvio que actualmente esta "función" la realizan 
mayoritariamente los medios masivos de comunicación/ O.W.]. 

“En esta literatura leemos que: la tierra se hará pedazos, la radiación atómica contaminará a la
tierra entera, la guerra y las armas nucleares barrerán la vida del planeta. El dinero perderá 
su valor y se esparcirá la bancarrota [y hoy agregaríamos además los dramas de la 
contaminación y el efecto invernadero]. “Todas éstas y similares noticias paralizan poco a poco
al espíritu humano y le quitan luz del corazón. Es evidente que la humanidad atraviesa una 
época peligrosa, una crisis, pero es de esperar que ésta la coloque en la huella correcta.”

Géminis, la “Tercera Luna Llena Mayor”:
la Festividad de la Humanidad
(siguiendo las meditaciones de Torkom Saraydarian en "Sinfonía del Zodíaco")

Así la llaman algunos meditadores, que por eso han instituido esta fecha como un “Festival de 
la Humanidad” o de la “Buena Voluntad”. Hay una confianza en que las energías recibidas 
durante las lunas llenas anteriores se irradien en esta oportunidad hacia la humanidad a través 
de los “siete centros de energía” que, en lo cotidiano, podrían comprenderse como ramas del 
esfuerzo humano. 
Estas serían: la política, la educación, la filosofía, el arte, la ciencia, la religión y la economía.

Esta tercera Luna Llena nos hace meditar en el misterio del triángulo. Este tiene una propiedad
asombrosa y es que puede multiplicarse infinidad de veces cuando cualquiera de sus lados 
forma a su vez otros triángulos. Y también en el Verbo Encarnado (en términos del Nuevo 
Testamento), a quien el cristianismo considera el Puente entre lo divino y lo humano.

La gran tarea de esta construcción de puentes, a partir del amor que simboliza Géminis, es
...que nada ni nadie quede “aparte”.

Por ello, es una gran alegría conmemorar esta fecha, pero es enormemente triste sentir los 
terribles peligros que parecen acechar a la humanidad. Es preciso por lo tanto confiar que los 
hombres y mujeres “de visión” son finalmente más potentes que los poderosos ejércitos del 
mundo, los intereses sectoriales, los partidos políticos y los centros de poder financiero.

Una visión “verdadera” es sólo tal si es profundamente creativa. O sea, si testimonia el 
florecimiento de una idea dinámica que está en proceso de manifestación. Un hombre o una 
mujer “de visión” es alguien que transmite esas ideas, y hoy en el mundo no hay mayor poder 
que el de esas ideas sintonizadas con un orden más amplio e incluyente que el de las voluntades individuales.

Por todo esto, celebrar la Festividad de la Humanidad significa tener fe en la humanidad, 
confiar en su parte sana y creativa, apoyar a quienes trabajan en pro del crecimiento colectivo.
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INVOCACIÓN UNIVERSAL 
Los hijos de los hombres son uno solo y yo soy uno solo con ellos.
Busco amar, no odiar...
Busco servir, no exigir debido servicio...
Busco curar, no herir...
Que el dolor aporte debida recompensa de luz y amor
Que el alma controle a la forma externa, y a la vida y a todos los acontecimientos
Y revele el amor
Que subyace en los sucesos del tiempo.
Que lleguen la visión y la intuición
Que se revele el futuro
Que aparezca la unión y desaparezcan las divisiones externas
Que prevalezca el amor
Que todos los hombres amen...
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Fuentes:
(*) “Sinfonía del Zodíaco”, de Torkom Saraydarian., Bs.As., Kier, 1986
"Astrología Esotérica", de Alice Bailey (Tratado sobre los Siete Rayos, tomo III), Bs. As., 
Fundación Lucis, 1996.

domingo, 1 de junio de 2014

CAMELOT y AVALON, segundo ciclo 2014


REDES-EN-RED...
TE INVITAMOS

Mes a mes, entre varones y mujeres, propiciamos que el mito del Rey Arturo y de Morgana, la corte de Camelot y el reino de Avalon, se hagan presentes a través de nuestros juegos rituales.

Sábado 14 de Junio de 15 a 21 hs.

informes e inscripción:
info.redlunavenus@gmail.com
info@redsinapsis.com.ar


En estos juegos rituales invocamos relatos lejanos, de la Era de Piscis, en los que perviven arquetipos fundantes de la cultura occidental. En pleno arranque de la Era de Acuario, estos relatos míticos nos siguen acosando con sus limitaciones, confundiendo, despotenciando ... y es porque no los conocemos. Porque ni nos damos cuenta cómo y cuándo "somos jugados" por ellos.

Te invitamos a convocar (para limpiarlos poco a poco) esos mitos arcaicos del desencuentro que, desde la lejana Edad Media, todavía nos hechizan a varones y mujeres ... Que todavía nos alejan del encuentro profundo.


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miércoles, 14 de mayo de 2014

LUNA LLENA DE ESCORPIO, EN EL MES DE TAURO. FESTIVAL DE WESAK

LA LUNA LLENA DEL MES DE TAURO (DESDE AQUÍ Y DESDE AHORA)

Olga Weyne


La Luna Llena se hará el miércoles 14 de mayo de 2014, a las 16:17 hora de Buenos Aires (19:17 GMT). Sol a 23:55 de Tauro, Luna a 23:55 de Escorpio


Tras cada reedición (retoques y actualizaciones) para remozar un tanto estos viejos escritos míos, agregaré reflexiones personales a pie de página. 

La de esta oportunidad es la que figura al final de la nota (*)

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La luz penetrante del Sendero


 En términos esotéricos, nos dice Torkom Saraydarian –citando al maestro tibetano Dwhal Khul- que la luz que brilla desde la constelación de Tauro es “el transmisor de la luz cósmica”. De hecho, vivimos nuestra existencia como un sendero que parte inevitablemente de nuestra conciencia... ¿hasta dónde llegará este sendero? Una manera de decirlo (o de intuirlo) es que se extienda hasta alcanzar dimensiones planetarias, solares o cósmicas.

Sea como fuere, este sendero es más corto de lo que podemos pensar. Está entre una persona y su Yo verdadero. Y sólo se le revelerá al hombre cuando éste se convierta en el sendero mismo.

Puede haber muchas perspectivas, pero hay un solo sendero, lo que quiere decir una sola dirección. En estos términos, implica que hay una vida vivida para trabajar el “plan cósmico” y no para el logro de los modestos planes personales. Implica que una vida es la expresión misma de la “finalidad” cósmica y a través de esto se comprende por qué su destino es ser subsumida por la “causa” de todas las formas vivas (incluyendo la propia).

Todos los demás senderos conducen a un punto muerto, al sufrimiento y al dolor. La comprensión del sendero verdadero aparece en la conciencia de una persona después que ésta ha perdido mucho de su tiempo y su energía sumida en sus intereses personales. Recién entonces puede llegar a comprender que el sendero sólo lo encontrará cuando “se pierda” por el bien de todos, además del suyo propio. O sea que el sendero real se extiende entre “el Yo perdido y hallado”.


La energía de Tauro: de la irradiación a la acumulación (de la energía a la masa)

Cuando miramos desde nuestra habitual -y distorsionada- perspectiva, en general suponemos que la explosión ariana tenía posibilidades de seguir un camino lineal a partir de su irrupción. Sin embargo, la fase taurina revela una necesidad básica de la energía: la de lentificarse y acumularse a sí misma. Dicho de otra manera: si la Vida siguiera siempre en “el modo Aries” iríamos de explosión en explosión pero ese estado de velocidad, luminosidad y calor continuamente crecientes impediría cualquier proceso porque lo irradiado, apenas manifestado, se disiparía sin dejar huellas.

Tauro es entonces la fase donde -para que un proceso dure y persista una vez iniciado- la energía necesita adoptar una “actitud” fundamental: dejar de manifestarse libremente para empezar a autoacrecentarse, a hacer acopio, a tener reservas de sí misma.

Por necesidad, entonces -porque de otra manera el proceso no tendría continuidad- la energía se pone en este paso muy lenta, revelando un mínimo de despilfarro y un máximo de contracción. Para facilitar este registro podríamos decir provisoriamente que el pasaje desde el estado de energía pura al de masa está contenido en el momento mismo de la manifestación. O sea que el momento inicial de explosión de la energía –Aries- conlleva una inercia implícita, que necesitará manifestarse más adelante. Dicho de otra manera, la inercia sólo se percibirá cuando la energía haya devenido en masa. En esta fase, la masa “porta” la energía ariana acumulada en estado potencial, lo que nos dice que la polaridad activa de Aries y la receptiva de Tauro están mutuamente implicadas.

Este signo expresa, por lo tanto, el momento en el cual la materia “oscura” revela la energía latente en su interior. Es la fase que nos habla de la materia como fantástico depósito de energía, el símbolo de la Tierra en la expresión máxima de su fuerza. No debe sorprender que el 22 de abril -día posterior al arranque de Tauro en el Zodíaco- haya sido elegido desde hace unos años como el “Día de la Tierra”. Esto es propiamente Tauro: la expresión arquetípica de la vida pura que está allí para ser gastada, aunque ella misma no se gaste nunca.

En los términos de la física contemporánea –y en analogía con lo zodiacal- Tauro es equivalente al principio de la masa y de la resistencia. Es energía potencial así como Aries es energía cinética. Por ello, en los puntos máximos del dibujo del signo aparecen el peso, la inercia, la concreción, la lentitud, el crecimiento. Tauro es la lentificación necesaria para que aparezca la materia como potencialidad, como materia prima. Recién en otras fases del Zodíaco esta materia resultará elaborada y se presentarán las formas, con su enorme variación. Pero para que advengan estas fases se requiere un enorme depósito de materia, de energía quieta, que permita la aparición de procesos estables.

Entre energía y masa, por lo menos desde el punto de vista einsteniano, hay una intrínseca relación que depende de una constante: la velocidad de la luz. Esta regula la oscilación entre dos estados extremos: todo radiación o todo masa, todo explosión en un máximo de luz; o pura masa inerte incapaz de emitir luz alguna. La física nos ha familiarizado con el hecho de que toda energía, en especial la radiante –luz, calor, ondas hertzianas- posee masa. Por eso la masa aparece en la teoría de la relatividad como la inercia de una cantidad de energía, esto es, lo que la energía acumula a partir de sí misma cuando su velocidad disminuye. Dicho con extrema simplificación pero gráficamente, la energía rápida sería la radiación y la energía lenta sería la materia.


La “luz”, entonces, ha quedado adentro, en el interior de esa masa “oscura” que comienza a extenderse y a cobrar volumen pero que no llega a ahogar el estallido del origen. Luz y masa, energía y materia, se realimentan, se equilibran, se necesitan mutuamente. Son dos aspectos de lo mismo. La energía de radiación (Aries) necesita lentificarse para conservarse a sí misma. La acumulación de energía o masa que esto produce (Tauro) genera a su vez la atracción gravitatoria que frena el proceso de expansión ilimitada iniciado en el “Big Bang” ariano. Vemos entonces en juego, en estos dos pasos iniciales del Zodíaco, los dos grandes vectores de fuerza que constituyen la expansión y la contracción del universo.



El segundo trabajo de Hércules: el deseo en Tauro (“La captura del Toro de Creta”)

La energía de Tauro es la energía del deseo en procura de la manifestación. Esotéricamente se dice que en Tauro se abre “el ojo del Toro”, que equivale al tercer ojo espiritual. En el ser humano, históricamente, la energía del deseo fue lo que se convirtió en materia y luego en agresividad, para acrecentarla a expensas de los demás.

En “Los Trabajos de Hércules”, a éste se le encomienda rescatar un toro sagrado que un rey había capturado e intentado sacrificar para sí. Al toro lo llevaron a una isla y Hércules, cruzando el agua, fue hacia ella y tras muchas dificultades liberó al toro. Montado en éste, cruzó el océano y lo trajo de vuelta a sus dueños, que eran tres cíclopes (personajes míticos de un solo ojo).

Simbólicamente, el toro es el alma humana, entendida como “la Chispa divina que cayó en la materia” de los cuerpos físico, emocional y mental (que forman una unidad).
En el “sendero de la evolución”, esa triple personalidad domina al alma como un rey tiránico, la usa como esclava y a veces hasta la sacrifica en pos de sus intereses separativos.

Hércules simboliza el “Angel Solar”, cruzando el mar de la materia y llegando a la isla que aprisiona al toro, para liberarlo y traerlo de retorno.

Los tres cíclopes simbolizan lo que los esotéricos denominan “los tres átomos permanentes de la Tríada Espiritual” formada por “la luz de la mente superior, la intuición y el poder volitivo átmico”. El primer cíclope se llama Arges (la actividad) que es la función de la “sustancia mental superior”. El segundo es Stéropes, cuyo nombre significa “relámpago” y se refiere a la intuición. El tercero se llama Brontes, que significa trueno, poder o “deseo volitivo”. De esta manera el toro del deseo (el alma humana) se transforma en el toro de la aspiración y la dirección.

En cada “chispa humana” la voluntad de “ser” y la voluntad de “vivir”, están en existencia. Existe el deseo de entrar en la materia y el de salir de ella y “entrar en la libertad”. Se dice (esotéricamente hablando) que “los Angeles Solares se encontraron con los hombres en el momento en el que se alcanzó el punto más bajo de la identificación con la materia y las ‘chispas humanas’ estuvieron dispuestas para volver sus rostros hacia el Ojo de Toro, la Mónada”.

En el drama alegórico de Hércules, podemos ver fácilmente que éste era el rey que quería sacrificar al toro. Pero que a su vez él mismo era el toro que aguardaba la liberación, y también era el héroe que salvaba al toro. Estas son las tres fases del mismo individuo simbolizado en la alegoría.


 La liberación del despertar  (del hechizo y la ilusión)

En la tradicional festividad de Wesak, en las alturas del Himalaya, dedicada a la meditación de la segunda lunación del zodíaco, la del mes de Tauro, se dice que el alma humana crea un puente entre la humanidad y la divinidad. De esta manera se arroja luz en el sendero de los hombres, especialmente durante el momento exacto de la Luna Llena de Tauro. Por eso, se dice que esta festividad es de la “liberación del despertar”, de la transfiguración y del “viaje hacia el hogar”. En el momento exacto de la Luna Llena, durante un corto momento, un conocimiento del “sendero” atraviesa instantáneamente el alma de la humanidad y ésta recibe una sacudida.

 La festividad de Wesak es un trabajo de construcción de puentes entre la humanidad y la divinidad, y la meditación en esos momentos crea un equilibrio entre nuestro yo interior y el “Yo superior”, porque armoniza e integra la naturaleza física, emocional y mental.



En esta oportunidad se comprende que el alma humana puede funcionar sin la deformación de “maya”, de los hechizos e ilusiones. Se puede tocar un punto de estable equilibrio. Sin la luz, el amor y el poder de la “Tríada espiritual”, la personalidad se convierte en un instrumento musical fuera de tono, desafinado física, emocional y mentalmente. 
La meditación evita la abstracción malsana dentro del “país de las fantasías” armado por nuestros pensamientos.

 

Zodíaco Mayor y Menor, Pléyades y Osa Mayor...

En los textos llamados esotéricamente de “La Sabiduría Antigua”, se dice que el espacio está poblado por grandes vidas que cíclicamente se tienden las manos unas a otras, transfiriendo energía desde las “fuentes superiores” hacia sus “hermanos menores” del espacio.

Nuestra Tierra es una entidad viva. Nuestro Sistema Solar es una entidad viva. El Zodíaco, en conjunto, es un grupo de grandes vidas que, un siglo tras otro, prestan gran servicio a una entidad que es el Zodíaco Mayor, como un loto de mil pétalos dentro del cual nuestro Zodíaco conocido es como un loto de doce pétalos.

Durante la Festividad de Wesak o Luna Llena de Tauro, se establece una relación única entre la Tierra, el Sistema Solar, el Zodíaco menor (el que nosotros conocemos y usamos) y el Zodíaco Mayor (el de las estrellas). Por eso, Tauro vincula al Zodíaco menor con el mayor, cuyos representantes son respectivamente la Osa Mayor y las Pléyades.

Siempre tenemos en los días cercanos a la lunación de Tauro una configuración única de planetas y galaxias (un triángulo formado por la Osa Mayor, las Pléyades y Tauro) pero hay oportunidades en que esta transmisión energética es mayor y más potente.

De acuerdo a la teoría esotérica de los Rayos, con estas energías tenemos presentes en esta época la vibración del séptimo rayo, la de Acuario y la de la estrella Sirio.


Tauro y la naturaleza de la voluntad

 Esta época, por lo tanto, siempre fue considerada la más potente del año, porque en ella se ofrece la posibilidad de la “iniciación”. Luego, en la lunación del mes de Géminis, esta energía así acumulada en el alma de cada ser humano, se libera en todos los niveles de la humanidad posibilitando la creación de relaciones humanas integradas y sintonizadas con la totalidad.

El maestro Tibetano dice que “el secreto íntegro de la finalidad y el plan cósmicos está oculto en el signo de Tauro”. También nos recuerda que “hasta que la humanidad no haya captado la naturaleza de la voluntad, no se captará el significado verdadero de la influencia taurina”.

Al parecer, desde siempre la “influencia” taurina produjo en las naciones y los grupos -por un lado- una obstinación o voluntad de poder, característica de  naturalezas poco maduras. Pero al mismo tiempo siempre facilitó una estimulación para servir al “plan cósmico”. O sea que Tauro puede tanto forjar los instrumentos para la vida constructiva como para la destrucción. Puede forjar las cadenas que atan o crear la llave que abre el misterio de la vida. Recordemos que uno de los regentes esotéricos de Tauro es Vulcano, entidad “planetaria” virtual, y es a quien le compete “la forja” de los procesos temporales.

También nos recuerda el Tibetano que Tauro es un signo sintético, en el sentido de que aporta expresión del impulso interior de alguna naturaleza definida sobre el plano físico. Esto lo hace porque su cualidad básica se expresa como deseo, en los hombres en general, y a veces se manifiesta incluso como porfiada adhesión a los fines de la personalidad. Pero también se expresa como voluntad o propósito dirigido y activado por el impulso del amor, en aquellos seres humanos que han comenzado un trabajo interior comprometido, y en los que ya se connota una adhesión a “la finalidad del alma” de lo humano.

Por todo esto, el efecto anual de la energía de Wesak es siempre fortísimo en las personas que están bastante (o muy) comprometidas con el trabajo de reunificación “adentro-afuera”.

Venus rige exotéricamente a Tauro: por eso esta energía también puede juntar hombre con hombre, grupos con grupos, y naciones con naciones. Y si bien la energía taurina puede crear conflicto entre materia y espíritu, a su tiempo permite revelar las causas del mismo y entonces lleva la armonía venusina a un plano más sintético.

Wesak es, en definitiva, el “nuevo día” en el almanaque espiritual.


La “iluminación” o expansión de la conciencia (o el conocimiento en el nivel causal)

 En estos días de lunación taurina, todos los que trabajan en pro de la unidad de la humanidad, y quienes realmente se empeñan más allá de sus satisfacciones físicas para alcanzar y tocar este campo de energía, pueden grabar en su interior visiones, ideas y metas relativas a lo que damos en llamar “la Nueva Era”.

Una de estas ideas tiene que ver con la importancia de la meditación. Cada vez más, se hace vívido que los días de luna nueva y luna llena son días especiales dentro del mes, excepcionales para dedicarlos a una finalidad más amplia que las preocupaciones cotidianas. Dentro del año, las tres lunaciones iniciales del zodíaco también figuran en este calendario de excepción, y dentro de estas tres, la de Tauro o Wesak brilla de manera especial.

La conciencia en expansión es como el agua de un río, que se va abriendo paso desde los arroyos y afluentes hasta el cauce principal y de éste hasta la desembocadura en el océano. A medida que vamos abriendo dentro nuestro niveles cada vez más sintéticos, nos ponemos en contacto creciente con otros modos conscientes más vastos, que incluyen lo humano particular y lo integran en una unidad consciente aún mayor. Ese gran proceso unificador abre ante nuestros ojos el esplendor oceánico de nuestro Ser. Pero es obvio que si estamos enfocados en el nivel emocional, la expansión será vivida de manera diferente de cuando estamos enfocados en el nivel intuitivo.

El registro, la asimilación y la irradiación de estas energías dependen del estado de los centros de nuestro cuerpo etérico. Pero a medida que avanza el proceso de registro y asimilación de energías, construimos nuevas relaciones con los mundos físico, emocional y mental, y estas relaciones expanden nuestra conciencia. Si en estas tres primeras lunaciones del año efectuamos la preparación necesaria, expandiremos realmente nuestra conciencia (y tocaremos, aunque sea muy tenuemente, ese estado que los textos esotéricos denominan “iluminación”) porque veremos las cosas más claramente y en mejor relación, en estos tres niveles del esfuerzo humano.

De esta manera no sólo se expandirá nuestra conciencia sino también nuestro conocimiento, pero entendido como la experiencia directa del conocer, algo así como franquearnos al brillo del sol y de unificarnos con él, despertando a la vida real, a las auténticas funciones de la Gran Vida. El conocimiento del que se habla, en este sentido, no necesita del análisis, la comparación, la inducción o la deducción. Se trata de un conocimiento que habita el “mundo de las causas”, y por lo tanto no resulta afectado por el “mundo de los efectos”. Desde ese “plano causal” es posible ver lo que está ocurriendo en el plano de los efectos, pero sin ser afectados por éstos.

Cuando nuestro conocimiento se expande cada vez más, podemos percibir algo así como una “voluntad” o propósito, detrás de las causas. Y podemos ver también los efectos directos o deformados de estas causas. Cuando tomamos conocimiento de las energías, de la continuidad de la vida, de los estados como la alegría, la paz, el amor y la belleza, vemos que estaban allí todo el tiempo, pero que ahora despertamos y tomamos conocimiento de su existencia. Tomamos conocimiento del hecho de que pertenecen a nuestra “naturaleza mayor”, y que por lo tanto también integran nuestra propia naturaleza individual. Así, el conocimiento conduce a la realización.

Durante la Luna Llena de Wesak tenemos una gran oportunidad para limpiar los impulsos oscuros y ciegos dentro de nuestro cuerpo etérico, los hechizos o emociones negativas y las represiones de nuestro cuerpo astral-emocional y las ilusiones y enlodados pensamientos de nuestras mentes. Podemos así plantarnos en la luz de nuestro conocimiento espiritual.


En la época de la Luna Llena de Tauro se abre una ventana a través de la cual el hombre llega a un nivel altísimo de realización debido a una gran revelación que nace de su conocimiento. Si logra la alineación y la integración necesarias por un momento, el infinito se le franquea y le habla. Siente por un momento que él ES y que el cosmos ES. Que es parte del cosmos, que es uno con el cosmos. Entonces, desaparecen toda su desesperación y toda su separatividad, que son las causas de su aflicción.

 



Los pasos que conducen a este conocimiento

La ayuda del “Guía interior”


El ser humano puede salir de su estado consciente mental anterior y por primera vez sentir una síntesis tremenda, una tremenda sensación de unidad, una tremenda claridad de visión. Esta es una señal de que está entrando en el conocimiento del plano intuitivo (llamado “búddhico”) y la persona siente la poderosa energía de la expansión de conciencia. En el esoterismo, se dice que la luz del Ojo del Toro es la fuente del plano intuitivo o búddhico.

 El amor es razón pura, “iluminación” y puro entendimiento. En realidad, la palabra “buddhi” significa entendimiento en el nivel causal y por eso al Buda se lo denomina el Señor de la Compasión y del entendimiento, o “el iluminado”.

 

La ayuda de la meditación y de la disciplina cotidiana

Si una persona se dedicó profundamente a purificarse, puede empezar a tocar un plano del conocimiento que se da en llamar “nirvánico o átmico” que, según el budismo, sería la meta de cada ser humano en este ciclo de evolución. Este es el plano de la compasión, de la paz y la serenidad profundas, de la “armonía divina”.


Obrar bien (disciplinar la lengua, el cuerpo, las emociones y la mente) o sea, “limpiar el karma”

 Esto es algo equivalente a “pagar las deudas” para no quedar debiendo nada en los anteriores niveles. Recién entonces se concede la entrada al “plano monádico” donde se recibe la “sacudida divina” y el ser humano se entera de que es un “Yo-uno con el Cosmos”. Obviamente, son muy pocas las personas que llegan hasta este paso.

Se dice que en esta etapa todo lo que la persona abrigó durante siglos, todo aquello en lo que pasó su tiempo, energía y vida, desaparece, y entonces encuentra la libertad. Esta energía de desapego se atribuye a la estrella Sirio. En este momento, la persona es un Maestro.


Cómo participar de Wesak

No hace falta participar del ritual vivo en el Himalaya sino, por el contrario, advertir que los acontecimientos tienen siempre lugar en varios planos de la existencia. La festividad de Wesak es un gran trabajo de construcción de una línea de comunicación entre materia y espíritu o (según la mirada esotérica) entre los siete planos de la existencia.

Sí es un prerrequisito, para aprovechar la energía de este momento, practicar la continuidad de la conciencia. Esta se logra cuando el hombre puede construir el puente que conecta la brecha psicológica entre la mente separativa y la mente sintética. La mejor manera de construir esos puentes es a través de la meditación esotérica.

Los tres días previos a la lunación deberían ser de “vida depurada” y de contacto con la transformación. El mismo día de Wesak debería haber una orientación hacia la belleza, la bondad y la verdad, porque éste es el día mismo del contacto. A medida que las grandes energías del momento penetran en nuestro sistema, provocan algún grado de transfiguración, luego de lo cual podremos tomar grandes decisiones sobre cómo cambiar nuestra vida. Durante los tres días posteriores es necesario “bendecir a los demás”, irradiar amor y compasión a todos los seres vivos, a toda la humanidad, aceptándola como una gran fraternidad.


La estrella Sirio y la Libertad

Todo lo que sigue está expresado en términos esotéricos: se habla de esta estrella, Sirio, como de una “Gran Vida” relacionada estrechamente con nuestro sistema solar, con nuestro Logos solar y con nuestro pequeño planeta. La energía de esta Gran Vida, a la manera de un Gran Imán, penetra en nuestro sistema, en cada átomo, célula, forma... y va liberando progresivamente la “chispa” latente en ellos.


En la línea de esta tradición esotérica, se dice que esta liberación progresiva es la causa de la radioactividad, de la sensibilidad, del deseo, de la aspiración, de la decisión, del “plan”, de la finalidad del cosmos, de la buena voluntad y de la voluntad en pro del bien.


La energía de esta Gran Vida (del Gran Imán) se llama en nuestro idioma “el principio de la libertad”, o sea, la energía misma de la libertad. Citando de nuevo  literalmente estas alegorías, se dice que Sirio “ese gran sol... es para nuestro Logos solar lo que la Mónada es para el hombre espiritual”. Esto significa esotéricamente que nuestro Logos Solar aspira, a través de toda su creación y de todos sus reinos, a la fuente misma de la Libertad y que ésta es la nota clave de nuestro sistema solar y la respuesta a todos nuestros problemas. Sólo florecemos si trabajamos conscientemente a favor de la libertad y la ganamos  a través de la autodisciplina, venciendo al pequeño yo e introduciéndolo en la transfiguración.


La creación es un gran drama de contracción y expansión, de materialización y de espiritualización. El gran proceso de expansión desarrolla y libera al espíritu en la materia, en la forma, y crea todos los reinos, todas las relaciones, toda la belleza y la armonía, y revela la síntesis. La energía motivadora, el Impulso y el ímpetu de este gran movimiento hacia la espiritualización y la unidad, es energía de libertad.


La libertad está o yace debajo o detrás de todo progreso. Podemos percibir el significado de la libertad si observamos a un árbol o a una flor que florecen, o a un pájaro que rompe el cascarón... o en los ojos de un niño cuando da sus primeros pasos y pronuncia su primera palabra.


Podemos ver el accionar de este principio de la Libertad en la vida de las personas que están iniciando su trabajo de auto-indagación profunda, en el momento en que procuran liberarse de sus hechizos, celos, odios y miedos, de la esclavitud de su vida física y emocional, y empezar a vivir una vida de desarrollo progresivo.


Podemos verla también en los que ya hicieron un poco más de camino, procurando liberarse de sus arcaicas ilusiones y entrar en una vida de luz y de amor, de alegría. Intentando desarrollar una comprensión universal y un sentido de unidad, procurando ser libres con un sentido de responsabilidad.


¿Cuáles son las “iniciaciones” de las que hablan todas las religiones, todas las escuelas esotéricas? No son más que los grandes pasos dados en el sendero hacia una Libertad cada vez mayor. En este sendero, la "chispa” del átomo se libera progresivamente, como lo dice este hermoso recordatorio esotérico antiguo:


Se irradia en la materia,

florece en la flor,

siente en el animal,

desea en el hombre,

aspira en el hombre avanzado,

ama y planifica en los discípulos,

se sacrifica en los Maestros,

llega a su hogar, destino y propósito,

y se convierte en su Yo Real.



Podemos ver el recorrido de esta libertad en las vidas de los (auténticos) “grandes hombres y mujeres”. Asimismo, podemos verla en la vida de cada nación según cómo esta nación pretende ser, cómo quiere individualizarse y ser independiente.


Gradualmente, esta energía de libertad rompe las arcaicas pautas de separatividad y agresividad, y lleva a que el hombre piense y se viva en términos de una sola humanidad, de un solo mundo. En el mundo esto también ocurre  porque (pese al dolor terrible de la guerra y la violencia, y proporcional a él) crece el sentimiento colectivo de que hay un solo camino para terminar con este dolor y éste es la unidad de las naciones.


La alegría como celebración de la Libertad

Hubo una alegría humana general cuando se traspasó por primera vez el antes intraspasable círculo de la Tierra, y el hombre puso su pie en la Luna, dándonos un nuevo sentido de la proporción en el sistema solar. ¡Cuánto mayor será la alegría cuando se rompa el cascarón de nuestro sistema solar y el ser humano se interne en el cosmos, y equivalentemente en la conciencia de su alma, de su espíritu, de su esencia “de estrellas”!


Todas estas son posibilidades ciertas, porque el hombre es, en su verdadera naturaleza, “espacio comprimido”. La liberación de ese espacio tiene lugar muy rápidamente debido a la nueva luz, poder y amor que están ingresando al sistema.


La alegría es el sentimiento, la conciencia y el conocimiento de que estamos en el proceso de llegar a ser libres, y esta libertad se vive con un sentido de responsabilidad y de unidad. O sea, no se vive para cada uno en particular, sino para la totalidad. Y esto significa sacrificio.


La alegría es el conocimiento de esta expansión en crecimiento permanente. La alegría es la sustancia por la que el cántaro se construyó en nosotros a través del trabajo y de las lágrimas, de los pesares y del sacrificio. La humanidad logró construir ese cuenco, ese cántaro, a través de las manos de sus hijos más acabados y liberados. Es el Cántaro que se llena con la energía de Acuario y la alegría desciende en él a través de las bendiciones del Buda.


Si podemos destruir y barrer las seculares acumulaciones de nuestras supersticiones, prejuicios, hechizos e ilusiones, y la pesada nube de nuestra ignorancia, orgullo, codicia y vanidades, de esta manera liberaremos a la chispa que está prisionera en nosotros. Y a su tiempo, abriremos la gran visión en nuestros ojos que son esencialmente... ¡soles en permanente crecimiento cuyos rayos darán un día vida a un planeta, a un sistema solar!


Por eso, existe la alegría del infinito en el Valle de Wesak
durante la Luna Llena de Tauro...




Fuentes:
 “Sinfonía del Zodíaco”, de Torkom Saraydarian., Bs.As., Kier, 1986
“Los Trabajos de Hércules”, de Alice Bailey, Madrid, Luis Cárcamo ed.,1983A
"Astrología Esotérica (Tratado sobre los Siete Rayos- Tomo III) de Alice Bailey, Buenos Aires, Ed. Lucis, 1995.
"Introducción a la Astrología Esotérica", Seminario de Eugenio Carutti, Buenos Aires, Casa XI, 2001.
"Astrología y Mandala: el Zodíaco como pulso e impregnación”, Seminario de Olga Weyne, Bs.As., Red LunaVenus, 2007.


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(*)  Reflexiones escritas para el ciclo de "Meditaciones de Luna Llena" de la Red LunaVenus – 2007/2008. 

Este texto y otros similares, los escribí a partir del año 2001 y sirvieron como material interno de los grupos de la red; en este caso específico también como apoyo para los asistentes a las meditaciones.

A partir de abril 2014, publicaré en este blog estos textos-así como otros referidos a distintos temas- que circularon en los distintos ámbitos de la Red LunaVenus, en particular en los grupos de formación de astrología y arquetipos.

Hay copyright de todo este material. 
Sus contenidos están desde luego a disposición de quien desee usarlos -citándolos como fuentes o notas- para aporte o refuerzo de sus propias reflexiones.
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DESDE MI AQUÍ... DESDE MI AHORA.
Agregaré reflexiones personales a pie de página, tras cada edición a nuevo de estos viejos escritos míos.
La de esta oportunidad es la que sigue.

Por qué citar fuentes cuando se escriben artículos y libros: un tema taurinamente concreto y profundamente escorpiano a la vez. Propicio para reflexionar en esta Luna llena.

Aclarar cuándo los escritos son producto estricto de las propias ideas o derivan de las de otros autores, no es sólo un ejercicio acádémico. Sirve para dar libertad a los lectores, en primer lugar. Quien lea, aprecie o se inquiete por lo que ha leído, tiene la posibilidad de amplificar la tarea a través de las fuentes de las que se ha valido el autor o la autora.

Pero opino que hace falta disipar además otras confusiones. Quienes escribimos, damos charlas, conferencias, clases y con toda esta actividad formamos a personas en algún sentido, hemos sido formados a la vez por el conocimiento y la experiencia de quienes nos antecedieron. No mencionar estas fuentes lleva a creencias, algunas del tipo "increible pero real", sobre todo en la deriva new age superficial que tanto perjudica la tarea que nos proponemos. 

He llegado a escuchar simplezas que resultarían desopilantes de no indicar cierta manipulación, quizá inconsciente, por parte de algunos autores y sus seguidores. Supuestas canalizaciones o innatas condiciones de sabiduría los investiría como elegidos o elegidas. El paroxismo de estas banalidades se encuentra fácilmente en los comentarios de facebook.

La influencia de los escritos de Alice Bailey (transmitiendo el conocimiento a su vez derivado de su maestro tibetano Dwhal Khul) ha sido determinante en mi vida como astróloga. Los recibí ya tamizados y prodigiosamente sintetizados desde los libros de Dane Rudhyar. Y a éste a su vez, a través de quien me formó de manera directa y personal: Eugenio Carutti. Más adelante vino el delicioso libro de Torkom Saraydarian, que me mostró que la secuencia mandálica zodiacal podía articularse de manera eficaz en torno de los plenilunios. 

Siempre sentí la necesidad de arriesgarme alguna vez, de manera personal, a navegar por los textos del maestro Tibetano, y la osadía llegó recientemente. Entiendo que autores como Dane Rudhyar -ni qué hablar de Alice Bailey y el Tibetano- no son suficientemente citados, lo que equivale a decir que no se les agradece ni reconoce la generosidad de sus aperturas. Por lo menos a mí me parece que se podría ser más explícitos en este reconocimiento, lo cual alentaría a mucha gente a asomarse a la lectura de sus textos, que obviamente no son de sencilla factura. Pero son imprescindibles.

Siempre hablo de estas cuestiones en mis cursos, y quería ahora dejarlo por escrito. Iremos paso a paso, como Tauro profundo nos indica y como Escorpio alquímico nos lo corrobora.


Ninguna epifanía ni ampliación del alma, personal o colectiva, puede tener lugar si la personalidad y el psiquismo quedan infantilizados. Ninguna amorosidad consistente y transformadora puede advenir si escamoteamos tras palabras melosas la contundencia de la vida que compartimos y las opciones a las que nuestros compromisos nos llevan. Ninguna meditación de Luna Llena ni de nada podrá ser más que un breve consuelo, una aspirina que calme momentáneamente nuestras conciencias profundamente angustiadas, si no asumimos con valentía nuestros roles y funciones. La correcta apropiación de la materia es el talento básico de Tauro, pero incluye la generosidad de la correcta distribución de la misma. Y el conocimiento es nuestra materia alquímica por excelencia.

Todo lo que va dentro de este último subtítulo son opiniones estrictamente personales, y así también lo son varias de las entrelíneas del artículo previo. Pero éste no podría haber sido escrito sin la inspiración de personas como las que he citado en mis fuentes y de tantas otras más que a su vez los inspiraron a ellos.

Aportes o "botellas al mar"... provengan de quiénes provengan, se originen donde se originen: sabemos que todo se mezclará y sintetizará en la red de la que formamos parte. Pero no nos exime de responsabilidades particulares, por ejemplo, arriesgar la explicitación de nuestras intuiciones. 
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Si llegaron hasta acá, gracias queridos amigos y amigas. Bendiciones para todos.
O.W., Buenos Aires (CABA), 14 de mayo de 2014.